Comunidades Rechazan el Control de sus Companias

Miércoles, 20 Agosto   

Los residentes de las comunidades de las serranías de Rosario, de Vusario y de Orcas en la isla de Orcas en el estado de Washington, votaron para anexar las utilidades de agua –hoy privatizadas– a los sistemas de saneamiento Eastsound Sewer y Water District que en la actualidad son públicas. Estas comunidades se unen a muchas otras que este año están pretendiendo romper sus vínculos con proveedores privados de agua y en su lugar están optando por operadores públicos de este servicio.

“En contraste con un operador privado de agua, la primera prioridad de una empresa pública es servir a los usuarios y no a los accionistas,” dijo Rollie Sauer, miembro de la asociación de propietarios de Orcas (Orcas Highlands Homeowners Association). “La propiedad local y publica de nuestra compañía de agua dará lugar a una mejor administración.”

En septiembre del año pasado, la compañía Washington Water Services adquirió las utilidades de Rosario y se realizó un aumento del 60 por ciento en las tarifas de agua. Los residentes de Orcas y otros afectados no tenían ningún tipo de participación en las decisiones y comenzaron a trabajar con la asociación de propietarios para pasar esta utilidad a manos públicas.

“La privatización del agua golpea a los usuarios en los bolsillos y la toma de decisiones sobre los recursos de agua pasa de manos de la gente, al salón donde se reúnen los directivos,” dijo Wenonah Hauter, Directora Ejecutiva de Food & Water Watch. “Grandes y pequeñas utilidades de agua ofrecen mejores servicios y operan mas responsablemente cuando la gente tiene control sobre ellas.”

Un estudio de Food & Water Watch, titulado “Fiascos Económicos en los Sistemas Privados de Agua” (Economic Failures of Private Water Systems), encontró que las compañías privadas cargan a los usuarios tarifas más altas que sus contrapartes públicas: un número que varía entre el 13 y el 50 por ciento más.

Después del fracaso de varios casos de privatización en grandes ciudades como Atlanta y Nueva Orleans durante la última década, algunas compañías de agua han volcado la mirada hacia pequeños sistemas de agua. Sin embargo, inclusive en estas pequeñas comunidades, las compañías privadas de agua no han podido cumplir sus promesas.